H. Ayuntamiento de Juan Rodríguez Clara, Ver.

Servicios

Sirviendo para un Municipio Nuevo
Go to Ruta Basura

Ruta Basura

Ofrecemos un servicio de la más alta calidad, para todos los ciudadanos.

Go to Emergencias

Emergencias

Las 24 H

¿Dudas?

Conoce nuestro municipio

Aquí les dejamos una pequeña reseña de la Monografía del Municipio de Juan Rodríguez Clara, escrita por el Dr. Salvador Navarrete y publicada en su 2da Edición en agosto del 2000. por la Editorial: Impresos y Publicidad Capi Altamirano N° 41 San Andrés Tuxtla Ver
CRONIQUITA DEL PUEBLO.

POR EL DOCTOR SALVADOR NAVARRETE GÓMEZ

Dijimos que por 1905 se empezó a tender la vía del ferrocarril del Istmo; por ese tiempo, un Ingeniero llamado Rives, fue el encargado de dirigir los trabajos, siendo esto el motivo, para que nuestro pueblo llevara, como primer nombre: Rives. Posteriormente, cuando entroncó la vía del Ramal, los hacendados de Nopalapan, un 5 de mayo, le pusieron Nopalapan de Zaragoza. El nombre de Rives fue efímero, el que duró más fue el más feo: El Burro, que conservó hasta por 1929, cuando la Cabecera Municipal (San Juan Evangelista) nos puso el nombre que llevamos hoy en honor de un mártir del agrarismo. JUAN RODRIGUEZ CLARA. Recuerdo que costó trabajo quitarnos el nombre de El Burro, pues mucho tiempo, para que las oficinas de correos y los carteros no se equivocaran, en las cartas se ponía Fulano de Tal, JUAN RODRIGUEZ CLARA, VER., (antes El Burro).

Regresemos un poco al pasado: El primer Hotel fue el del “Ferrocarril” que se fundó al mismo tiempo que las primeras casas. Lo administraban unos chinos, que por aquella época, la mayoría se dedicaba al negocio de Restorán y Hortaliza. Me cuenta un viejo vivo, que estos chinos fueron los que trajeron el primer Fonógrafo (antes que el radio), aparato que con cuerda hacía girar un disco sobre el que caía un brazo con una aguja y se deleitaban oyendo melodías de aquella época, pero mexicanas porque los chinos estaban más atrasados que nosotros en estas cuestiones. Después trajeron la Vitrola que casi era igual que el Fonógrafo, con una bocina donde estaba grabado un perrito sentado en su trasero, y que hasta la fecha es símbolo de la R. C. A. Víctor. Se puede decir que estos aparatos fueron los tatarabuelos de los Stéreos de la actualidad.

El primer establecimiento comercial, fue la “Tienda Grande de la Hacienda” (Tienda de Raya) que estuvo donde está ahora la Oficina del Correo. Poquito después, donde está la casa de Don Armando Ruiz Ayluardo, hubo una galera grande a manera de Mercado, donde había pequeños comercios de frutas, legumbres y chucherías. Posteriormente. “La Ñapa” de Don Tirso W. Cházaro, que estaba donde está hoy la “Farmacia Del Carmen”; la atendían los Hermanos Navarrete (Clemente, Fernando y Miguel), y ya fue en la década de los veinte, como la de Simón Rames, que estaba donde vive el Profesor Arturo Álvarez, y la de un señor Fidel Lozano que se quemó con el alcohol y gasolina que vendía y que estaba donde tiene ahora su negocio –Gina González.

Del año de 1920 para acá “El Burro” empezó a caminar hacia el progreso, cargado de esperanzas, a pesar de que se vivía en un ambiente con olor a pólvora y zumbido de balas de la Revolución en agonía. En este año don Miguel M. Mújica estableció su tienda, “La Suriana”, que aún mantienen viva y en el mismo lugar, su viuda Doña Amalia Vélez y sus hijos.

El primer Molino de Nixtamal estuvo en la calle Morelos, precisamente donde está la casa de Doña María Ortiz (todavía están las bases), y que por muchos años fuera El Café de Doña Lupe (Q.E.P.D.)

Las Escuelas eran las casas de los Maestros, y del primero que se tiene recuerdos es de Don José López Caballero (1924), que vivía por donde está la casa de Ángel Rojano; el cuñado de éste, de apellido Sandoval; Ildefonso Moreno, que tenía una regla de chicozapote para limpiar las uñas de los Alumnos.

La primera Escuela fue una casa grande de palma, que llevó el nombre de “Adalberto Tejeda”, y que estaba en el mero Centro de lo que hoy es el “Parque Hidalgo”; recordamos los Maestros Guillermo Galván y Mariano Hernández. Se aprendía más debajo de la palma que del cemento, o… ¿es la época?.

Referencia. Navarrete, S. (2010). CRONIQUITA DEL PUEBLO. octubre 11,2018, de FUNDACION “DOCTOR SALVADOR NAVARRETE GOMEZ A. C.” Sitio web: http://salvadornavarrete.blogspot.com/2010/02/croniquita-del-pueblo.html

Transparencia

Juan Rodríguez Clara, Ver.

Contáctanos