Exhacienda de San Juan Bautista Nopalapan

La historia de la exhacienda de San Juan Bautista Nopalapan no se reduce solo  a la construcción física, se requiere  conocer la historia de la familia Franyutti a la que perteneció, para comprender la complejidad y el papel que ha desempeñado en la región.

Exhacienda de San Juan Bautista Nopalapan

La exhacienda de San Juan Bautista Nopalapan cuya actividad principal desde  sus inicios fue la producción de ganado mayor, fue concedida por la  Corona Española a Juan Clarós Pérez de Guzmán y Fernández de Córdoba, XI Duque de Medina,  a mediados del siglo XVI.

Debido a los malos manejos en su administración, pasa a manos de Juan Bautista Franyutti y Oliveros (Febrero 1700-  Septiembre 1764) originario de Las Palmas de Gran Canaria,  el cual llegó a la Nueva España el 21 de septiembre de 1725, logra el cargo de alcalde mayor de San Martín Acayucan, en el año de 1731  además del grado militar de sargento mayor donde acumuló una gran fortuna, así como una gran influencia sociopolítica y sobre todo relaciones mercantiles (1). La plenitud de su dominio se extendió desde la década de 1750 hasta los primeros años de la de 1770.

La consolidación de su hegemonía llegó a tal grado, que le permitieron a él y a sus descendientes mantener bajo su control, a partir de las dos últimas décadas del siglo XVIII y prácticamente de todo el XIX, las haciendas del Calabozo, San Juan Zapotal, Nopalapan, San Felipe y Cuautotolapa, que en su momento representaron 30% de la propiedad rural.  Cabe mencionar  que su principal fuerza de trabajo eran los esclavos negros traídos desde España, los cuales contaban con mejor posición social que los indios locales.

Contrajo matrimonio con María Regalado y Esquivel, acaudalada criolla residente en Acayucan e hija de un español de las islas Canarias y de Margarita de Esquivel, natural de Puebla de los Ángeles. Procrearon a cuatro hijos, Aurelia, Antonio, Felipe y Esteban.

El 13 de septiembre de 1764 Franyuti muere a raíz de un atentado por parte de uno de sus enemigos durante su estancia en el rancho de su amigo y compadre, el español Manuel Lorenzo de Alor, y aprovechando un descuido de sus escuderos, el gavillero Gabriel Santander,  atacó a cuchilladas al alcalde. De acuerdo con el inventario post mortem, sus bienes se evaluaban en casi 92,000.00 pesos después de la deducción de las deudas, lo cual lo colocaba como el hombre más rico de Acayucan (2).

En su testamento había nombrado como primer albacea a su yerno Joseph Quintero, esposo de su hija Aurelia Franyuti y Regalado de Quintero, por estar al tanto de sus asuntos jurídicos y mercantiles. A la muerte de su suegro Joseph Quintero lo sucede como Alcalde de Acayucan(2).

 A su esposa le dejaba las haciendas de Calabozo y San Felipe, la tienda mestiza de Acayucan y las bodegas de San Juan Michapa. A su hija Aurelia le heredaba las tierras de Santa Catalina de Xara, para que los administrara con su esposo.

Y con respecto a sus demás hijos, Don Antonio, Don Felipe y  Don Esteban(3), a los tres les dejaba a partes iguales la mayor de sus haciendas, la Cuautotolapam, en donde se encontraba incluida la de Nopalapan. Pero como ellos pertenecían a la Compañía de Jesús, para proteger sus intereses delegaba toda acción legal también en su yerno Joseph Quintero, con el fin de que él tuviese al tanto a sus hijos respecto a la administración de sus bienes. Aunque estos entablaron una demanda contra su cuñado Joseph Quintero para recuperar el control de los bienes heredados por su padre, en 1804 cuarenta años después lograron obtener la propiedad así como el usufructo de la misma(3). Es cuando toma el nombre de hacienda de San Juan Bautista Nopalapan en honor a su padre.

En el año de 1869, aparece nuevamente un registro  sobre un pleito de las haciendas de Cuautotolapam o Corral Nuevo y Noplapan entre la junta directiva de la sociedad El  Pueblo representada por Bartolomé Mercader y  Ruperta  Franyutti  de Navarrete (nieta  del  finado  Juan  Bautista  Franyuti  y Oliveros) la cual es representada  por su esposo don Juan B. Navarrete, resolviéndose el caso a favor de los Franyutti.

En la Estadística del Estado Libre y Soberano de Veracruz de 1831 aparece el dato que durante el siglo XIX La hacienda de Nopalapan de Bernardo Franyuti, bisnieto de Juan Bautista Franyutti y Oliveros contaba con 35 sitios (61 525 has.) y 435 habitantes. En sus potreros pastaban 30 000 reses y 4 000 yeguas y caballos; en sus sabanas hay coyotes, venados, pavos cimarrones, jabalíes y jaguares abundantes; en las lagunas y lagunatos se crían multitud de lagartos y en azuzules gran variedad de pájaros. Sus selvas están pobladas por bosques de cedro, caoba, roble, moral, encino y zapote, y en las arboledas por una algarabía de micos y araguatos(3).

Al morir Bernardo Franyutti sus posesiones quedan en  poder de sus hijos Juan y Otilio Franyutti quienes fueron los que administraron las inmensas propiedades. Los hnos., Franyutti estuvieron ligados al régimen porfirista imperante en esa época.

Hato en San Benito de la hacienda de Nopalapan a inicios del siglo XIX

 “Don Juan murió en la cama, pero Don Otilio, en duelo a balazos con  Salvador Escandón en el Puerto de Veracruz en una cantina llamada la estrella en el año de 1907”(4). Muerto los hermanos Juan y Otilio, las haciendas queda en  poder de sus descendientes, Juan Emilio y Flavio Franyutti estos personajes fueron también los responsables de introducir el primer automóvil en la región. También se le atribuye a éstos la muerte del líder agrarista Juan Rodríguez Clara en 1923.

Juan y Otilio Franyutti

Con el triunfo de la revolución prácticamente desaparece el esquema de haciendas, es así como la hacienda de San Juan Bautista Nopalapan ve desprenderse de sus sitios de antaño: El Blanco, La Cañada, Marquesillo, El Burro, El Bayo, San Benito, además de ser saqueada la casa grande por los rebeldes simpatizantes de la revolución, quedando en completo abandono hasta el año de 1961 que el Gobierno del estado de Veracruz adquiere la propiedad, 6 hectáreas en total, para convertirla en el año de 1966 en la “Escuela practica de agricultura”, la cual se convirtió  a los 10 años aproximadamente en el “Centro de Capacitación Campesina” hasta el año  de 1990(5).

En el año de 1980 el presidente de la república José López Portillo 1980 visitó el ejido de Nopalapan, en donde la Alianza Obrero Campesina de Juan Rodríguez Clara le entregó maíz y frijol como fiel interpretación a su programa de la Alianza para la Producción.

Visita del presidente de la republica José López Portillo en 1980

En el mes de septiembre del año 2010 el gobernador Fidel Herrera Beltrán visitó la exhacienda de Nopalpan para entregar ayuda a los afectados por el huracán Stan.

Después del año 1990 que desapareció la escuela, la hacienda ha sido utilizada para varios fines, como recinto de eventos sociales, reuniones, casa de retiros religiosos, y a partir del 2005 los ayuntamientos han  utilizado sus instalaciones de manera ocasional para impartir diversos cursos de danza, costura, bordado, teatro  y música. Del año 2010 hasta el 2013 dio albergue a los policías, los cuales la utilizaban como dormitorios, así mismo en el 2013 funcionó como instalaciones del

Instituto de Capacitación para el Trabajo de Veracruz (ICATVER). Actualmente el grupo religioso Guerreros de Cristo la utiliza para diversas actividades, como reuniones y retiros.

 

Referencias

(1) Las fuentes del poder regional en el sureste veracruzano: el caso de Juan Francisco Bautista Franyuti, 1750-1820. Abel Juárez Martínez.

Repositorio Institucional de la Universidad Veracruzana

http://cdigital.uv.mx/bitstream/123456789/8831/1/sotav9-Pag9-36.pdf

(2) Los comerciantes y los otros. Costa chica y Costa de Sotavento, 1650-1820.

Rudolf Widmer Sennhauser

IRD Institut de recherche pour le devéloppement

http://www.ird.fr/afrodesc/IMG/pdf/WIDMER.pdf

(3) El resguardo de las haciendas azucareras en la sucesión del Canario Juan Bautista Franyutti y Oliveros (1750­1810). Abel Juárez Martínez.

Anuario de Estudios Atlánticos

http://anuariosatlanticos.casadecolon.com/index.php/CHCA/article/viewFile/8648/7912

(4) Monografía del municipio de Juan Rodríguez Clara

Fundación Dr. Salvador Navarrete

http://www.fundacionavarrete.org.mx/documentos/monografia_juan_rodriguez_clara.pdf

(5) Crónicas del agrónomo Sixto Cruz Pimentel catedrático del Centro de Capacitación Campesina.

 

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Última modificación: 12 de agosto de 2015